Desafío mundial 4:

migración e identidad

Cinco desafíos globales –¿A qué debemos darle prioridad  esta década?

Los cinco desafíos globales que han surgido en las consultas de la Estrategia 2030 representan el balance entre riesgos persistentes y emergentes que son de alta relevancia para nuestra misión y alcance de influencia. Estos están fuertemente entrelazados y fueron influenciados en su mayoría por el análisis de tendencias futuras realizado el año pasado.

Uno de los rasgos distintivos del siglo XXI reside en los movimientos voluntarios, o involuntarios, de poblaciones que conllevan significativas repercusiones para todos los aspectos del desarrollo socioeconómico. Gracias a la migración, millones de personas en todo el mundo han podido mejorar su situación tanto en los países de origen como de destino y han sido capaces de forjar vidas significativas en condiciones de seguridad.

Desde 2000, la cantidad de personas migrantes en el mundo ha aumentado conforme al crecimiento demográfico. Se prevé un constante incremento de la cantidad de personas impulsadas a migrar por conflictos, condiciones de pobreza y la falta de oportunidades de empleo de calidad. Además, el cambio climático tornará inhóspitas ciertas regiones y suscitará  desplazamientos masivos de población.

En el proceso de desplazamiento, las personas se ven expuestas a elevados riesgos, entre otros, la explotación y el abuso sexuales por parte de traficantes y otros grupos delictivos, además de privaciones derivadas de políticas que limitan el acceso de estas personas a servicios y atención básicos. Los riesgos son, si cabe, más agudos para las personas apátridas y quienes carecen de documentos oficiales que prueben su identidad.

Se instrumentaliza también a la migración como un medio para atizar las tensiones y la xenofobia en ciertos países. Se la toma como la causa de la marginación económica y social y se la denigra en debates y elecciones de carácter político. A menudo, tanto en las comunidades de migrantes como en las comunidades de acogida, ello suele ir acompañado de estrés y preocupaciones con respecto a la identidad, el cambio del tejido social y la constitución de la sociedad y el sentido de “pertenencia” en la comunidad.

Deseamos que las personas que migran gocen de seguridad y reciban un trato humano y digno. Deseamos que todas las personas gocen del apoyo que necesitan para prosperar en sociedades inclusivas.

Ampliaremos el apoyo que prestamos a las personas migrantes en todas las fases a lo largo de las principales rutas migratorias, entre otros, mediante la promoción de la protección de los grupos vulnerables, tales como las mujeres, los niños y los refugiados. Ello abarca, asimismo, la intensificación de las actividades encaminadas a favorecer y promover la inclusión y la cohesión sociales, reconociéndose que se trata de cuestiones vinculadas con el bienestar y la prosperidad de las personas en las comunidades de origen y de acogida. Concederemos particular atención a la interacción entre cambio climático y migración, sin olvidar que millones de personas podrían verse forzadas a migrar en el curso del próximo decenio si sus regiones de origen ya no fueran habitables.  

Mejoraremos la labor que desempeñamos en contextos transfronterizos, mediante el impulso a programas y sistemas de información que favorezcan mayor conexión entre países, Sociedades Nacionales, y a lo largo de las rutas migratorias.  

Nos empeñaremos en que nuestros programas reflejen la realidad de las sociedades que nos rodean y en que ello quede también reflejado con mayor diversidad y sentido de inclusión en el cuerpo de voluntarios y el personal que colabora con la organización. Demostraremos una firme postura, haremos escuchar nuestra voz y actuaremos de manera que ejerzamos influencia en políticas y diálogos nacionales, regionales y mundiales para abogar en favor un mundo más inclusivo.

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NUEVAS COMUNIDADES Y CIUDADES

La migración, la urbanización, el crecimiento de la juventud, el envejecimiento de la población y los ciudadanos altamente interconectados están cambiando la composición social. ¿Cómo se involucrarán las Sociedades Nacionales con las comunidades cuando la naturaleza misma de la comunidad está cambiando?

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En el proceso de desplazamiento, las personas se ven expuestas a elevados riesgos, entre otros, la explotación y el abuso sexuales por parte de traficantes y otros grupos delictivos, además de privaciones derivadas de políticas que limitan el acceso de estas personas a servicios y atención básicos. Los riesgos son, si cabe, más agudos para las personas apátridas y quienes carecen de documentos oficiales que prueben su identidad.

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Mejoraremos la labor que desempeñamos en contextos transfronterizos, mediante el impulso a programas y sistemas de información que favorezcan mayor conexión entre países, Sociedades Nacionales, y a lo largo de las rutas migratorias.  

Nos empeñaremos en que nuestros programas reflejen la realidad de las sociedades que nos rodean y en que ello quede también reflejado con mayor diversidad y sentido de inclusión en el cuerpo de voluntarios y el personal que colabora con la organización. Demostraremos una firme postura, haremos escuchar nuestra voz y actuaremos de manera que ejerzamos influencia en políticas y diálogos nacionales, regionales y mundiales para abogar en favor un mundo más inclusivo.

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